El sábado por la mañana, también el entrenamiento fue muy diverso, con técnicas de bunkai y siguiendo el trabajo empezado el día anterior. En este segundo entrenamiento pudimos ser totalmente conscientes de todos los que estábamos…que éramos muchos. Las caídas fuera del tatami no dejaron que nos olvidásemos…

Tras la comida y un poco de descanso, volvimos a la carga. Continuamos el trabajo donde lo habíamos dejado. Fue una clase para sudar, el que quisiera, claro. Para reírnos y para disfrutar con la compañía de los nanbudokas. Para trabajar juntos y ponernos en kamae frente a caras nuevas y otras que aunque no tanto, no se ven todos los días en el dojo.

 

Cuando acabó el entrenamiento tuvimos que engatusar a Mariano para que se fuese con Doshu Soke al hotel a descansar un poquito, porque nos quedaban los últimos retoques antes de la puesta en escena de la I Copa Sakura.

A las 18.45 abrimos las puertas y empezó a llenarse el pabellón. Se presagiaba un éxito de asistencia, confirmado después. Mariano no esperaba la sorpresa que estaba por llegar. A las 19.00 en punto nos pusimos en marcha. Tras la presentación de las autoridades, un MOTO NO ICHI formado por todos los cinturones negros, con Doshu Soke en el centro ponía los pelos de punta. Un hecho insólito e irrepetible iba a tener lugar en ese preciso momento. Se hizo la ceremonia de paso de grado a 9º DAN Dai Shihan a Mariano. Tras todo el trabajo merecía este sentido acto delante de su público y sus alumnos. Las emociones a flor de piel, mientras sonaba Sakura, Doshu Soke cambió el cinturón y brindaron con sake, siguiendo la tradición. Más de una lagrimilla se escapó, aunque nada en comparación a lo que llegaría después.

Tras este emotivo acto dio comienzo la competición, salpicada por demostraciones de Nanbudo que permitieron al público ver la evolución desde los niños, pasando por los adolescentes y terminando con los adultos. Cada uno en su nivel, bien elevado, todo hay que decirlo, dejaron a los asistentes con la boca abierta y fueron ovacionados de manera espectacular.

Demo infantil

Demo cadete

Comenzaron las chicas con los katas, después los chicos y luego se hicieron los combates. Todo salió a pedir de boca. Nos hicieron disfrutar de lo lindo. Los que ganaron y los que no, porque al fin y al cabo, todos ganamos en amistad, en sabiduría y en experiencia. Todos los que subieron al pódium recibieron la misma medalla en señal de que se trataba de un torneo amistoso y no puramente competitivo.

Por los resultados, saber estar, no tener rival en el tatami y por consenso total en el equipo arbitral y organizador, Carlos Rodríguez, en su casa, Sabiñánigo, se hizo con la distinción de mejor competidor del torneo. Lo mismo pasó con Aletta Kovacs, la húngara, que fue nombrada mejor competidora y que nos ganó a todos con su sonrisa, sus katas, sus combates y su sencillez.

Antes de la entrega de trofeos, otro momento emotivo e histórico. Se quiso recordar el comienzo del Dojo Sakura en Sabiñánigo hace 25 años, y los primeros cinturones negros que presentó a examen Mariano, que luego han ido sumando y se pueden contar en más de una centena. Tras un puzle con una fotografía del Stage pasado en Sabiñánigo en 2013, Mariano descubrió la foto que nos hicimos en el año 95 los 6 que fuimos a Playa de Aro con él. Todos nos trajimos el cinturón negro para casa. Fuimos los primeros cinturones negros del Dojo Sakura.

David, Josan, Jaime, Óscar, Javier y Alma. Recreamos la fotografía, 20 años después, sin abandonar el barco en un solo momento, siguiendo a Mariano, a Doshu Soke cada año, cada temporada, cada entrenamiento… faltaba Javier que por motivos laborales se encuentra en la India, pero ni siquiera él quiso perdérselo y mandó unas bonitas palabras que fueron leídas, ayudándonos, por si hacía falta, a sacar los kleenex a pasear y emocionarnos con todos los recuerdos que iba relatando. Muy emocionado Mariano, su familia y la familia Sakura. Incluso creo que al Concejal se le vio limpiándose los ojos con disimulo…

Tras la apoteosis del día, nos dirigimos al hotel de concentración, a ponernos todos bien guapos para la cena. Risas y más risas. Anécdotas, recuerdos, abrazos. Momentos de los que te acuerdas durante años, toda tu vida. Doshu Soke Yoshinao Nanbu ha creado una gran familia y el Dojo Sakura se está encargando de que esa familia permanezca unida y no pare de crecer y crecer.

El domingo por la mañana, unos con sueño y algún mal temple, otros más despejados, pero todos con la ilusión de volver al tatami y la desazón de saber que era el último entreno en Sabiñánigo por este año con Doshu Soke. Que era el último entrenamiento de este stage.

Todo estaba perfectamente estructurado, puesto que el avión de Doshu salía temprano y no podíamos perder tiempo. Hicimos un buen entrenamiento, compacto e intenso y a las 11.00 se unieron los niños para hacer la foto de grupo. Esta foto es histórica. Como decía, 320 practicantes unidos alrededor del más grande Maestro de las artes marciales existido jamás.

Más de 100 niños con la cara asombrada, sin poder cerrar la boca por la admiración. Han esperado todo un año para el curso, muchos de ellos era la primera vez que tenían a Doshu Soke tan cerca… El entrenamiento de los niños lo gozamos. Ellos disfrutaron pero nosotros, los adultos, lo hicimos tanto como ellos. Nos enseñaron muchas cosas. Aprendimos con ellos y nos recordaron que tienen más que ofrecernos cada día. La hora de terminar llegó enseguida y Doshu obsequió a los más pequeños con un diploma acreditativo y una bolsa de chuches.

Después entregamos los pasaportes, por clubes. Una de esas anécdotas es que Mariano tuvo que recogerlos en una caja enorme, porque no cabían en la mano.

Tuvimos la grata sorpresa y la suerte de presenciar algunos pasos de grado. Aunque todos muy merecidos, me vais a permitir que sólo nombre a 3. David Clavería, nuestro presi, fue nombrado Shihan por Doshu Soke Yoshinao Nanbu. David es un trabajador nato que se merece esto y mucho más. Ha sufrido, llorado, reído y disfrutado desde el principio, hace 25 años. José Antonio Lorés, el abuelo, toda una lección de vida, que a sus 64 años no se pierde un entrenamiento, ni un cursillo e incluso se atreve a hacer un Ju Randori que luego pudimos ver en la web. Un ejemplo para todos. Enhorabuena por tu 4º DAN. Y mi Marta, que como no sabemos cómo agradecerle todo lo que hace por nosotros cada día, tuvimos la idea de contárselo a Doshu y él, una vez más, nos dio la solución. Le otorgó el 1er. Dan honorífico. Honor es el nuestro, por tenerte al lado y por haber podido presenciarlo.

Y con esto se acabó… si bien es cierto que nunca llueve a gusto de todos, también lo es el que nadie puede negar lo evidente. Que fue un éxito, que el Dojo Sakura funciona, que somos una gran familia que nos apoyamos unos a otros y que sólo tenemos un Maestro, Doshu Soke Yoshinao Nanbu, al que respetamos y por el que somos lo que somos y hemos llegado hasta aquí. Mientras él lo permita, seguiremos caminando, siempre con él, a su lado a la vez que crecemos como personas y nanbudokas y seguimos sumando éxitos.

Gracias a todos, pero en especial, gracias a todo el Dojo Sakura, sois el motor y sin vosotros no funcionaría.

© 2010 Asociación Española de Nanbudo 'Taiso'